Pranayama versus Respiración

Pranayama no es respirar, las técnicas de respiración empleadas en la práctica del yoga tienen como consecuencia mejorar la calidad de la respiración, pero ese no es el objetivo principal. Una vez más las herramientas y técnicas que propone el yoga se confunden con el fin último que esta filosofía nos propone : la liberación del entendimiento limitado del propio ser para abrazar la dimensión ilimitada del ser verdadero. Por Blanca San Roman
Es cierto que las técnicas yóguicas empleadas para este fin son extremadamente eficaces, por eso la industria del wellness (fitness, mindfulness, whateverness) se ha apropiado de tantos procedimientos simplificándolos y haciéndolos mas “digeribles” y asequibles, pero también despojándolos de su esencia trascendente y espiritual. No necesitas creer en nada para practicar yoga, no es un requisito fundamental, sus beneficios se manifestarán creas o no en sus preceptos filosóficos. Porque en más de 5000 años de desarrollo, esta filosofía ha dado forma a una ciencia para mantener y mejorar la salud que ha demostrado ser tan poderosa como eficaz.
Pranayama es una de las partes fundamentales del yoga, prana significa energía vital y ayama expansión. Por lo tanto, las técnicas que usamos en pranayama estarían destinadas a expandir la energía vital dentro del cuerpo. Para ello, el principal procedimiento que empleamos es el control de la respiración. Pero si queremos profundizar más, tenemos que tener en cuenta otros procedimientos complementarios al control de la respiración que permiten activar ciertos plexos nerviosos y acceder a  partes del organismo a las que no llegamos solo con la práctica de asana. Teniendo en cuenta que el yoga contempla varios planos del cuerpo ( burdo, sutil, causal),  lo que buscamos con pranayama es usar los elemento mas evidentes (el aire) para acceder a espacios más sutiles que están relacionados con el funcionamiento de nuestros sistemas internos. 
Según Swami Shivananda, “Detrás de la capa física compuesta por la esencia de los alimentos, está la capa vital formada por prana o la energía vital del aire. Este prana ocupa toda la capa física y manipula el cuerpo físico, es la unión entre los cuerpos físico y sutil , cuando el prana abandona el cuerpo, este se muere. La respiración es la manifestación externa del prana, es burda, mientras que prana en sí, es sutíl; ejercitando el control del cuerpo burdo, puedes controlar la energía vital interna. El objetivo de pranayama es la expansión y control del prana. Pranayama es una ciencia exacta, prana es necesario para pensar, desear, actuar, moverse hablar, leer. Es proporcionado por el alimento, el sol, agua, aire. Es absorbido por el sistema nervioso y acumulado en el cerebro y los plexos nerviosos. Esta energía es empleada por el yogui con el propósito de meditar”
 
  En los últimos años he tenido el honor de participar en algunos estudios médicos donde se incluía el yoga como parte de tratamientos de diversas enfermedades (asma, diabetes, obesidad, enfermedades del sistema nervioso) y en todos ellos las conclusiones eran determinantes para establecer el yoga y, muy especialmente, pranayama como un excelente sistema para mejorar y prevenir dichas dolencias. A veces, hay personas cuyas enfermedades les impiden moverse y en esos casos, las técnicas de respiración son la única y muy eficiente posibilidad.
Si queremos experimentar toda la dimensión de los beneficios de pranayama, es importante incluir aspectos esenciales del yoga como mudras, bandhas, retenciones y enfoque de la mente en el proceso respiratorio, si no seguimos estas pautas, estaremos jugando a respirar mejor, cosa bastante beneficiosa en si misma pero que se queda muy corta ante las múltiples posibilidades que nos ofrece pranayama.
Como dice el gran maestro Srivatsa Ramaswami: “Una sesión de yoga debe contener al menos una tercera parte de Pranayama, solo así completamos el proceso de eliminar la energía de Tamas (letargo, ignorancia) de nuestro organismo”.
Pranayama versus Respiración